La higiene de manos representa la intervención más efectiva y costo-efectiva para prevenir las infecciones asociadas a la atención de la salud (IAAS). A pesar de ello, la adherencia del personal sanitario permanece insuficiente a nivel global y en México, donde las tasas oscilan entre el 25% y el 55% según diversos estudios. El modelo de los “Cinco Momentos” de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estandarizado la práctica clínica desde 2007, pero se centra exclusivamente en eventos observables durante la atención, omitiendo los determinantes previos estructurales y cognitivos. Se propone la ampliación del modelo mediante dos momentos adicionales: el momento “-1” (disponibilidad estructural permanente de insumos y condiciones organizacionales) y el momento “0” (reflexión consciente previa a la acción, o “momento de la verdad”).
Este enfoque ampliado integra dimensiones sistémicas, cognitivas y conductuales, configurando una secuencia lógica: Sistema → Conciencia → Acción. La incorporación de estos momentos facilita intervenciones más efectivas, traslada parte de la responsabilidad al sistema de salud y promueve una cultura de seguridad del paciente sostenible.

