El lenguaje no es neutral en salud pública. En este artículo, el Dr. Rosbel Toledo Ortiz analiza cómo pequeñas variaciones gramaticales en la forma de nombrar la Atención Primaria de Salud (APS) pueden tener consecuencias profundas en su interpretación y aplicación.
El autor explica que expresiones como “Atención Primaria en salud”, “para la salud” o “de la salud” tienden a reducir la APS a la atención clínica del primer nivel (Primary Care), dejando de lado su esencia como un enfoque integral, multisectorial y participativo, tal como fue concebido en la Declaración de Alma-Ata y reafirmado en Astana.
A través de un análisis semántico y retrotraducciones al inglés, se muestra cómo estas variaciones refuerzan una visión médica y reactiva de la salud, invisibilizando componentes fundamentales como la acción intersectorial, el empoderamiento comunitario y el abordaje de los determinantes sociales.
El artículo advierte que esta confusión conceptual no solo es lingüística, sino que impacta directamente en las políticas públicas y en la organización de los sistemas de salud, favoreciendo modelos curativos y hospitalarios en detrimento de la prevención, la equidad y la participación social. Mantener el uso correcto del término Atención Primaria de Salud es, por tanto, una condición clave para preservar su visión transformadora y avanzar hacia sistemas de salud universales, sostenibles y centrados en las personas.

